En el diario elEconomista del pasado lunes, en su edición en papel, aparece un interesante artículo sobre los errores que pueden llevar un proyecto empresarial al fracaso, recopilados a partir de las impresiones de doce emprendedores, el cual me gustaría compartir con vosotros. En concreto, se habla de los siguientes diez errores:
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No saber aclimatarse a las funciones de empresario. Ser empresario implica realizar una serie de trámites administrativos y burocráticos engorrosos a los que hay que saber hacer frente.
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Confiar en la buena voluntad de socios e inversores. “Los amigos son amigos y los socios son socios”, es algo que creo que no se debe olvidar.
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Descuidar la persona en quien se delegan algunas funciones. Un error importante para cualquier emprendedor es delegar funciones en una persona inadecuada.
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Descuidar la oferta de profesionales disponibles. Sobre todo en los negocios que necesitan una especialización técnica, se debe comprobar qué tipo de profesionales hay en el mercado antes de lanzar la empresa.
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No saber romper la barrera del intrusismo sectorial. Al ser nuevo en el sector puede ser difícil acceder a proveedores y socios ya asentados.
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Dejarse seducir por la imagen de marca. Otro error comentado en elEconomista es el de gastarse “demasiado” en crear una imagen espectacular de la empresa y descuidar todo lo demás.
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Poner los gustos personales por encima del mercado. A los emprendedores les suele gustar su negocio pero eso no significa que le pueda gustar a los consumidores, de ahí la importancia de analizar la demanda del mercado antes de lanzar cualquier producto o servicio.
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No tener en cuenta que un mercado global conlleva negociar en diferentes idiomas. Cuando nos enfrentamos a un mercado nacional débil muchas empresas tienen que plantearse exportar como solución, o fabricar en el extranjero, lo cual implica negociar en otros idiomas, algo que no es fácil para muchos españolitos.
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No darse cuenta de cuándo se ha llegado al fracaso. Si se emprende un negocio y no va bien hay que saber retirarse a tiempo, esto me recuerda aquello de que siempre es preferible “perder” a “perder más”.
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Esperar demasiado en dar el primer paso. Se corre el peligro de que otro emprendedor se adelante a tu idea si tardas demasiado en llevarla a cabo.
Creo que estos consejos mostrados por quien ha vivido la experiencia de montar su propia empresa, pueden ser muy útiles para aquellos que deseen iniciar este camino. La verdad es que alguno de ellos no son sencillos de digerir y aceptar. Por ejemplo, el de darse cuenta de cuándo se ha llegado al fracaso y se debe “arrojar la toalla”. Algo que se entiende más situados en un país como España donde, a diferencia de otros países como Estados Unidos, no existe “tolerancia al fracaso” del emprendedor.
Buenos consejos. Sobretodo me ha gustado el último, que a mi parecer es el más difícil. Corres el riesgo de tardar mucho en el estudio de la idea, buscar socios y proveedores, y cuando te quieres dar cuenta ya lo están haciendo 30 empresas más. También es muy difícil que no influyan tus gustos personales en la idea de negocio, pero desde luego es de vital importancia. Siempre hay que mantener los pies en la tierra y conocer bien el mercado y el cliente.
Bruno, es cierto lo que comentas. A veces el miedo a lanzarte del todo te puede agarrotar y hacer que pierdas la oportunidad de negocio por retrasarlo en exceso.
Para mí, aparte de los que habéis señalado, que lógicamente son importantes, está el de saber aguantar el tirón. Hay que plantearse que, por lo menos, los 2 primeros años son muy duros y que encontrarás muchos impedimentos por el camino. Por otro lado, plantearte que a nivel de ingresos en esos años con que tus gastos compensen tus ingresos y un poco más, te puedes dar con un canto en los dientes. Se comete el error de querer tener una estructura de una empresa consolidada... y no lo eres. Me acuerdo que cuando yo empecé, no tenía ni conexión a internet, me iba a los cibercafés a revisar mi correo y a hacer consultas en la red... Emprender un negocio es algo apasionante pero, al principio, da vértigo.
¡Buen consejo Mar!
Lo malo de estas listas cerradas es que se olvidan cosas importantes. Por ejemplo, no calcular adecuadamente la financiación necesaria (y que sea siempre por exceso, claro).
Bueno Manuel, ya sabes siempre quedan cosas fuera. En este caso, esta lista me gusta porque huye de tópicos y se basa en la experiencia vivida por los propios emprendedores, pero estoy de acuerdo que estos 10 errores se pueden dar o no, o pueden ser otros distintos. Más allá del número lo importante es reflexionar sobre lo que cuentan y ver si pueden ser cuestiones que se den en la práctica, y ahí creo que aciertan.