Si existe un tipo de empresa sobre el que se acumulan las noticias en los últimos tiempos, ese es la entidad bancaria. Se habla de que debe volver a sus orígenes, a tomar dinero prestado de los depositantes que poseen excedente de financiación, y cederlo a los que demandan fondos, percibiendo a cambio una remuneración por su intermediación. Pero ¿qué aspectos caracterizan realmente a la actividad bancaria? Quizás los cinco elementos siguientes nos puedan dar respuesta a esta pregunta:
1. Activo muy líquido
El activo de las entidades bancarias está formado fundamentalmente por partidas muy líquidas, es decir, próximas al efectivo, tales como los créditos concedidos a los clientes, los activos financieros y los fondos que prestan a otros bancos. Proporcionalmente el inmovilizado (activo no corriente) para los bancos tiene una dimensión mucho menor.
2. Pasivo endeudado
La mayor parte del pasivo de los bancos proviene de los fondos que aportan los depositantes. No obstante, y a pesar de que sus fondos propios sean relativamente pequeños, aunque las nuevas normativas bancarias persiguen elevarlos, con ellos tienen que responder de los riesgos de su activo.
3. Equilibrio entre liquidez y crédito
Los bancos tienen que mantener un permanente equilibrio entre la liquidez que necesitan para afrontar las retiradas de fondos de sus depositantes, y las concesiones de crédito a sus clientes, y malo si no lo hacen.
4. Producción de crédito
Un banco lo que debe "fabricar" es crédito, a partir de los depósitos ajenos y los recursos propios. El crédito es un elemento fundamental para que el resto de empresas cuenten con los recursos monetarios que les permitan desarrollar su actividad, si no que no los digan ahora, cuando la producción de crédito está escaseando, cómo lo están notando el resto de empresas.
5. Regulación legal específica
Las entidades bancarias están sometidas a una regulación legal propia, sobre la que estamos en plena vorágine de cambio. Esperemos que sus modificaciones contribuyan a mejorar una actividad tan en entredicho como la bancaria que, a pesar de todo, tiene un papel necesario en nuestra economía ¿no?
Sin duda estas son sus características, pero luego vienen sus especificaciones. Fíjate por ejemplo en la noticia que ha saltado hoy con el acuerdo de BBVA y CNCB según el cual van a cooperar en el negocio de pensiones, para colaborar activamente en el desarrollo de este negocio en China. El acuerdo, que tendrá una validez mínima de 12 meses, supone el desarrollo conjunto de labores de consultoría de proyectos de pensiones, diseño de productos y servicios al cliente. Es decir, que vamos mucho más allá a la conquista del cliente global. Saludos.
Bárbara, lo que me preocupa no es que los bancos españoles abran mercado internacional, lo cual es desde todo punto de vista muy loable, si no que "olviden" su negocio en España (me preocupa, sobre todo, por las pequeñas y medianas empresas que precisan de su crédito). Oyendo en la radio cierta campaña publicitaria hoy pensaba: "me pides que compre acciones de tu banco aquí para que financie tu negocio en China, o en Turquia, ¿no sería mejor pedírselo a los chinos o a los turcos?".
Estoy con Mario. Me parece fantástico que quieran conquistar al cliente global, pero si lo hacen que sea para obtener recursos para el cliente local. ¿Cómo era aquello de..."think global, act local"?
Me temo Susana que para muchas grandes empresas españolas, no sólo para los bancos, España está empezando a ocupar un papel secundario en sus cifras de negocios.
Mario, primeramente, felicitarte por tus últimos post que resultan interesantes a la vez que didácticos. En segundo lugar, comentaros que, efectivamente deberíamos vigilar más dónde hacemos el negocio...claro que no todo es culpa de las empresas y los bancos, los gobiernos y sus políticas, también participan en todo ello.