De entre las medidas de impulso a la competitividad aprobadas en el ya famoso Consejo de Ministros del pasado viernes, me gustaría destacar la del establecimiento de un régimen fiscal de libertad de amortización con efectos para los períodos impositivos iniciados a partir del 1 de enero de 2011. En concreto, en el texto publicado en el BOE del 3 de diciembre, y en referencia a la amortización en el Impuesto sobre Sociedades, podemos leer lo siguiente:
“Las inversiones en elementos nuevos del inmovilizado material y de las inversiones inmobiliarias afectos a actividades económicas, puestos a disposición del sujeto pasivo en los periodos impositivos iniciados dentro de los años 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015, podrán ser amortizados libremente”.
La libertad de amortización en los términos anteriores ya no estará condicionada a la conservación de puestos de trabajo, como ocurría hasta ahora, lo cual me parece una novedad muy importante. Además se ha ampliado el período en el que las empresas pueden amortizar libremente, tres años más, hasta 2015, permitiéndose su extensión a todas las empresas, personas físicas y profesionales, por lo que también se ha visto modificado, en este sentido, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. La libertad de amortización aprobada puede incentivar a que las empresas españolas, las que puedan hacerlo y estén dudando, se decidan a invertir en activo fijo, espero sinceramente que así sea.
Espero no pecar de optimista, pero creo que por fin vamos en buen camino.
Mari Carmen, estamos ante medidas demandadas hace tiempo, más vale tarde que nunca...
Sí, más vale tarde que nunca... En cualquier caso, habrá que esperar para ver qué impacto real tienen las medidas tomadas la semana pasada. Según los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), solo afectarán al 3% de las pymes...
Lo cierto es alguna de las medidas como la elevación de 8 a 10 millones de euros de la cifra de facturación por la que una empresa considerará a partir de ahora de reducida dimensión parecen más efectistas que efectivas (no hay muchas pymes en España que facturen en ese rango). No obstante, la libertad de amortización para todo tipo de empresas sin condicionarla al mantenimiento de empleo (y llevándola hasta 2015) me parece muy interesante, de ahí que la haya destacado en el post.
Efectivamente es una medida positiva, en la buena dirección y, como indica Mario, demandada desde hace bastante tiempo. Quizá la coyuntura actual no sea la más idónea para la inversión por parte de las empresas, pero al poder se aprovechada en los próximos cinco años, ojalá el ciclo económico permita muchas compañías aproveharse de ella.
Gracias Ignacio.