A estas alturas del año queda la última gran tarea del departamento financiero: hacer el cierre fiscal-contable del ejercicio 2011.
Quién mas y quién menos tiene claro qué se debe hacer, pero nunca está de más tener en cuenta unas últimas recomendaciones. Sobre todo en lo que se refiere al Impuesto sobre Sociedades cuya regulación se modifica con bastante frecuencia, en especial estos dos últimos años. No se debe olvidar que este tributo tiene una serie de finalidades que no son meramente recaudatorias. El Impuesto sobre Sociedades es una pieza fiscal clave para impulsar el desarrollo económico; por ejemplo en el caso de la I+D. Además, las últimas reformas acaecidas vienen marcadas por la futura armonización fiscal que se pretende en la Unión Europea. Así, las últimas novedades de este impuesto afecta y mucho al cierre fiscal 2011.
En lo que respecta al cierre contable, el directivo no debe ver solo un mero trámite. El ejercicio representa en sí mismo una estrategia empresarial, donde se debe considerar la posición económico-financiera que refleje la verdadera situación de la compañía. Han pasado ya tres años desde la puesta en marcha del nuevo Plan General de Contabilidad y es hora que el cierre contable refleje algo más que los aspectos formales. La contabilidad es pura estrategia.
Interesante reflexión Bárbara... "la contabilidad es pura estrategia".