En su último estudio internacional, la consultora Booz & Company ha calculado que La tasa de altos ejecutivos forzados a abandonar su puesto cayó a un 3,3 por ciento a nivel mundial en 2009, su nivel más bajo desde 2003, tras registrar el punto más alto de la década en 2008, con un 5,1 por ciento de salidas forzosas entre los altos cargos empresariales.
Asimismo, la rotación de altos ejecutivos en su conjunto, incluyendo las salidas planificadas y las provocadas por procesos de fusión, cayó un 2,4 por ciento en Estados Unidos, medio punto en Japón, se mantuvo estable en Europa y se incrementó un 2,3 por ciento en el resto de Asia. Parece también que las empresas se decantan por el ascenso de candidatos internos, elegidos por los consejos de administración en un 80 por ciento de los casos, mucho mejor que traer a desconocidos para liderar las empresas.
Otra moda detectada es que a las principales compañías les gusta separar los roles de Presidente y Consejero delegado. Por último, el informe refleja la tendencia a recortar el tiempo medio de permanencia en su cargo de los primeros directivos, que ha descendido en casi dos años en la última década, pasando de los 8,1 años a los 6,3 años.
¿Qué os parece el dato: aumenta la promoción interna y disminuye la llegada de directivos desconocidos de otras empresas?
Bruno, por un lado la promoción interna es buena, siempre que el candidato sea válido. Conoce la empresa y, además, se reconoce al empleado con su ascenso, con lo cual todos ganan. Por otro lado, a veces el conocer demasiado a la empresa, supone una barrera. Existen ciertos miedos o vicios de no hacer, por el excesivo conocimiento. Un candidato externo, no tiene ese problema. Finalmente, si el candidato externo es la mejor opción, pues hay que decantarse por esta elección.
Desde luego, Bruno, suscribo lo que dice Mar, una y otra opción tiene sus pros y contras; lo que deduzco es que en tiempos de crisis se tiende a las promociones internas ya que suele salir más barato que fichar a alguien de fuera.
Amen.